Portada » La tecnología diluye el tiempo de la actividad laboral

La tecnología diluye el tiempo de la actividad laboral

by PBC

«La tecnología diluye el tiempo y el espacio de nuestra actividad laboral; la vida familiar y la laboral también se solapan». Así lo dijo en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA la investigadora Luz Rodríguez, profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad de Castilla-La Mancha, directora del grupo de investigación «Digital Work», sobre el impacto de la tecnología en el mundo del trabajo.

Luz Rodríguez protagonizó en el Club Prensa Asturiana digital la charla de clausura del ciclo sobre inteligencia artificial organizado por Tribuna Ciudadana, que estaba prevista de forma presencial. Luz Rodríguez, autora del libro «Humanos y robots: empleo y condiciones de trabajo en la era tecnológica», se refirió a los cambios que se han sucedido en los últimos meses, con el auge del teletrabajo debido a la pandemia: «Si esta conferencia se hubiera hecho en marzo, habría hablado del impacto de la tecnología en el empleo de una forma diferente», señaló. «Todos hemos visto de cerca el impacto de la tecnología durante el confinamiento; ha hecho que nadie se sienta solo y ha permitido mantener una cuota de actividad laboral y administrativa en unos niveles aceptables», indicó. Una de las grandes preguntas que planteó la especialista es si la tecnología va a acabar con el ser humano como fuerza productiva, igual que ocurrió en su momento con los caballos. «Tengo dudas sobre si la tecnología no podrá imitar las capacidades humanas.

«Las personas tenemos la capacidad de determinar cómo queremos que sea ese impacto y tenemos que decir no al determinismo tecnológico. Somos nosotros los que tenemos que ser dueños de nuestro destino», indicó Rodríguez. La profesora, que fue presentada por el arquitecto Alfonso Toribio, directivo de Tribuna Ciudadana y director general de Ordenación del Territorio del Principado, consideró que el empleo, que sigue siendo un elemento central de la forma actual de vida, sufrirá cambios importantes en los próximos años.

«Manejamos diferentes informes; los más pesimistas hablan de una pérdida del 55 por ciento de los puestos de trabajo; otros, sin embargo, como el de la OCDE, aluden a porcentajes menores, porque subdividen los empleos por tareas», explicó. En cualquier caso, ese avance tecnológico puede hacer que una parte de la sociedad se quede sin esa capacidad de recibir rentas. En la actualidad el 12% de los trabajos ya pueden ser automatizados. La repercusión no será igual en todos los puestos. «Los mayores efectos en España son para las colocaciones de cualificación intermedia, las que sustentan a la clase media, que es la que paga impuestos», añadió Rodríguez.

La profesora se refirió a la fuerte polarización social y a la brecha de desigualdad que puede abrirse y que puede hacerse más patente en el caso de las mujeres, que en España cobran de promedio un 22% menos que los varones. Luz Rodríguez, experta en Trabajo Decente (uno de los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU) y Desarrollo Económico de la Fundación COTEC para la Innovación, aseguró que, dado que es perfectamente posible que las decisiones vengan de un algoritmo, existe una preocupación entre los laboralistas por preservar el derecho a la intimidad. «La Constitución de 1978 ya hablaba del derecho a la privacidad de las comunicaciones, aunque en aquellos momentos las circunstancias eran distintas», comentó. Rodríguez alabó el código de protección de datos de la UE, como un modo de «no ser esclavos de la tecnología». «Es cierto que debemos investigar aplicando principios éticos, pero para la vida pública se requieren derecho y regulación para que la tecnología no acabe con nuestra intimidad y privacidad», recalcó. La tecnología también tiene un alto impacto sobre la salud física y psíquica, otro aspecto que debe regularse, a juicio de Luz Rodríguez.

Rodríguez ha investigado en Cambridge y Bolonia, en el Centro Europeo de Investigación en Política Social de Viena, en el European Trade Union Institute de Bruselas y en el Departamento de Investigación de la Organización Internacional del Trabajo, con sede en Ginebra.

Fuente LNE

Print Friendly, PDF & Email

You may also like

Leave a Comment

*

code