La tecnología no genera desigualdad, la generan nuestras decisiones

¿Es una amenaza para los actuales puestos de trabajo o servirá para crear una sociedad más avanzada y justa?

 

La inteligencia artificial es señalada como el elemento central de una cuarta revolución industrial ¿Es una amenaza para los actuales puestos de trabajo o servirá para crear una sociedad más avanzada y justa?

 

 

Si repasamos lo ocurrido en las revoluciones industriales ocurridas en la historia, todas han generado grandes cambios sociales y provocado la creación de movimientos reivindicativos de los derechos de los trabajadores. Por ejemplo, durante la Primera Revolución Industrial, el papa León XIII dio a conocer la primera encíclica social de la historia, Rerum Novarum (1891), en la que se condenaban las condiciones laborales de las clases trabajadoras y se exigía la protección de los más débiles.

 

En general, aquellas revoluciones provocaron que se redujera la necesidad de mano de obra para numerosos trabajos, pero a su vez, gracias al aumento de la productividad y a las reivindicaciones de los movimientos obreros, se generaban nuevas ocupaciones y sectores, disminuyendo así el impacto sobre el empleo y la desigualdad.

 

 

Muchos defensores de la inteligencia artificial apuntan a que esto volverá a ocurrir en la actual “Cuarta Revolución Industrial” y simplemente viviremos una reconversión de los actuales puestos de trabajo. Sin embargo, otros expertos opinan que esta revolución no es igual a las anteriores y que la actual automatización ya está provocando un aumento del paro y sobre todo de la desigualdad.

 

Los economistas Daron Acemoglu y Pascual Restrepo, en una columna publicada recientemente, defienden que en las últimas tres décadas la automatización ha rebajado los costes laborales para las empresas pero que los efectos positivos que se esperaban también para los trabajadores han ido frenándose, provocando la caída de la demanda de empleos y del nivel salarial. Lo llamativo de su publicación es que no consideran que este efecto negativo sea causado por la naturaleza de la inteligencia artificial, sino por el tipo de revolución que se está promoviendo.

 

Afirman que la inteligencia artificial se podría utilizar para “reestructurar tareas y crear nuevas actividades con las que se pueda volver a generar mano de obra» pero que, por el contrario, las principales investigaciones en inteligencia artificial se están enfocando en eliminar a los seres humanos de los procesos de producción ya que este sector es dominado por unas pocas grandes empresas ligadas a la automatización.

 

 

A diferencia de los monopolios tradicionales, que repercutían en el bolsillo del cliente, las actuales grandes multinacionales no provocan un efecto directo en el coste final del producto, sino que impiden que nuevas empresas puedan acceder a ese mercado eliminando así toda competencia y definiendo los sueldos de ese sector. Existen estudios que evidencian que las zonas en las que Amazon se instala, los salarios bajan.

 

Por esto, el economista Manuel Hidalgo afirma que el peligro de esta revolución no es el paro sino los bajos salarios que este tipo de empresas provocan a su alrededor. Pone el ejemplo de Corea del Sur que, siendo el país más robotizado del mundo, no tiene apenas paro a costa de los bajos sueldos que los trabajadores han tenido que aceptar para competir con la automatización y no perder sus puestos de trabajo. La tecnología sólo se implementa cuando es más rentable que el ser humano.

 

 

La inteligencia artificial tiene un gran potencial para ayudar a la sociedad como por ejemplo ayudando a que médicos y maestros ofrezcan atención individualizada a cada uno de sus pacientes y alumnos, pero si basamos su desarrollo en la rentabilidad, las ganancias serán solo para las grandes empresas generando mayores problemas de los que soluciona.

 

Por lo tanto, para que la tecnología beneficie a toda la sociedad, hay que evitar que su desarrollo lo determine la rentabilidad, promoviendo un compromiso político y social por el Bien Común que no discrimine a nadie por el camino.

 

 

Fuentes:

https://www.project-syndicate.org/commentary/ai-automation-labor-productivity-by-daron-acemoglu-and-pascual-restrepo-2019-03

 

https://www.xataka.com/entrevistas/tecnologia-empleos-futuro-razones-para-optimismo-insert-coin-manuel-hidalgo

Print Friendly, PDF & Email

Written by Javier García

Ingeniero Técnico en Electrónica y Automatización Industrial