Ambiente obesogénico

Nuestro cuerpo no está adaptado a evitar el movimiento, evolucionamos en un entorno natural el cual nos obligaba al movimiento.

 

La obesidad se ha convertido en una epidemia mundial. Mueren al año 3,4 millones de personas a causa de la obesidad y mil millones de personas sufren una combinación de obesidad y diabetes. En los últimos 30 años se ha multiplicado por cuatro la obesidad infantil, convirtiéndose en uno de los problemas más graves de salud pública del S.XXI.

 

Actualmente un 20 % de los niños entre 6 y 11 años sufre obesidad. Además muere, sólo en EEUU, 600.000 personas a causa de un episodio cardiovascular. Una de cada cuatro mujeres padece una patología autoinmune y uno cada seis hombres, una enfermedad que suele desarrollarse a partir de los 40 años. Año tras año, aumenta la incidencia de depresión un 20% y actualmente en España el número de suicidios ya duplica el de accidentes de tráfico.

Desde un punto de vista económico, los datos tampoco son esperanzadores. El gasto anual de la diabetes en EEUU es de 322.000 $. Según la OMS, requeriríamos 200.000 $ para erradicar el hambre en el mundo. Por lo tanto, modificando los factores de riesgo de esta patología podríamos contribuir a eliminar el hambre.

Tenemos que plantear la siguiente cuestión : Con los avances tecnológicos que ha habido en la última década, ¿por qué ha aumentado el índice de patologías en la población mundial?

 

Influyen muchos factores con respecto a esta pregunta, uno de ellos apunta a las grandes industrias y corporaciones mundiales. La industrialización y los cambios de hábito de la sociedad ha sido otra circunstancia que ha contribuido al aumento de un entorno obesogénico.

 

Otro factor importante ha sido el sedentarismo (escaleras mecánicas; supermercados donde se adquieren grandes cantidades de productos; máquinas de vending en gasolineras, universidades, aeropuertos… han damnificado el problema).

Nuestro cuerpo no está adaptado a evitar el movimiento, evolucionamos en un entorno natural el cual nos obligaba al movimiento.

 

La industria alimentaria ha favorecido el aumento de esta pandemia con la creación de los alimentos ultraprocesados. No favorece además que aumenten en todas las ciudades carteles patrocinando productos ultraprocesados. Recordemos que su interés no se basa en buscar la salud del ser humano, al contrario su intención es el máximo beneficio económico.

Además el entorno obesogénico comienza en el seno de la familia, el niño aprende desde pequeño la importancia de unos hábitos de vida saludable, la familia es clave en todos los procesos.

 

Por último y en mi opinión uno de los más importantes es la indiferencia ante esta situación y ante la manipulación de diversas corporaciones, multinacionales, medios de comunicación, etc.

Un arquetipo evidente sobre esta situación ocurre cuando un medio de comunicación  revela una noticia culpando a un único elemento, por ejemplo a las grasas saturadas de provocar la obesidad, enfermedad cardiovascular etc. sin informar adecuadamente sobre la globalidad del problema. Es decir, culpan a un único factor implantando miedo a la sociedad sobre un aislado elemento, en este caso las grasas saturadas,  cuando no hay ninguna evidencia de que las grasas saturadas se consideren las culpables de nuestras enfermedades.

 

En definitiva, el cometido de la sociedad moderna debería estar encaminada a la búsqueda de la verdad y a la lucha por el bien común, con el objetivo final de erradicar esta situación.

 

Manu Martín Miras

Técnico Superior de Actividades Físico Deportivas
Estudiante de CC. del Deporte.

 

REFERENCIAS

 

https://www.regeneraexperience.com/

https://paleobull.com/blogs/estilo-paleo/cuidado-vivimos-en-un-entorno-obesogenico

https://www.dieteticasinpatrocinadores.org/2015/09/grasas-saturadas-otra-perspectiva-parte-i/

 

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Written by PBC

Profesionales por el Bien Común-Blog