La paradoja de los milénicos, a más sexualización menos sexo

Los milénicos tienen la cultura más sexualizada de la Historia y un sinfín de facilidades para practicar el sexo, desde la relajación de las normas morales a las aplicaciones de encuentros. Sin embargo, lo practican menos que sus padres o abuelos. El extremo individualismo y el rechazo de lo cotidiano explican esta abstinencia voluntaria.

La importancia de Miley Cyrus reside sobre todo en su calidad de icono, abanderada de la llamada Generación Milénica o Millennial, término acuñado por los sociólogos Neil Howe y William Strauss para definir a aquellos nacidos entre mediados de los años 80 y principios del 2000. Los jóvenes de esta generación son descritos por los medios de comunicación en términos de “perezosos y narcisistas”, más materialistas e individualistas que la generación de sus padres y abuelos. Una generación, en definitiva, que tiene todo al alcance de su mano de forma instantánea —para bien o para mal—, incluido el sexo.

Cuando uno piensa en la suma de milénicos y sexo, la primera palabra que viene la cabeza es Tinder. La célebre aplicación que ha normalizado los encuentros a través de internet es el causante principal de esta visión que caracteriza los milénicos, basada en la instantaneidad y la recompensa sin esfuerzo. Sin embargo, pese a la creciente disponibilidad de encuentros y la facilidad para tenerlos, la generación que toma a la sexualizada Miley Cyrus como referente cultural es también la que menos sexo tiene.

Fuente: Millennials Rising, N. Howe y W. Strauss, 2000

A mayor sexualización, menos sexo

Suena paradójico afirmar que las sociedades occidentales actuales, marcadas por la pérdida de influencia de la religión y de los valores morales tradicionales, sean el perfecto caldo de cultivo para jóvenes asexuados, pero es precisamente la conclusión a la que llegan diversos estudios. Una de las principales publicaciones estadounidenses sobre cuestiones sexológicas, Archives of Sexual Behavior, publicó en 2015 un extenso informe sobre hábitos sexuales en jóvenes de diferentes generaciones, con lo que se deconstruía la idea generalizada sobre jóvenes milénicos promiscuos con un gran número de encuentros sexuales.

Según el estudio, el porcentaje de estadounidenses de 20 a 24 años que no han tenido compañero sexual después de los 18 años aumenta progresivamente en función del año de nacimiento —y, por tanto, de la generación a la cual pertenecen—. De esta manera, los pertenecientes a la llamada Generación X —nacidos entre 1965 y 1983— tendrán con mayor probabilidad una pareja sexual en comparación con los milénicos.

Para ampliar: “Millennials Are Having Way Less Sex Than Their Parents”, Mandy Oaklander en Time, 2016

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Written by PBC

Profesionales por el Bien Común-Blog


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