A mediados de marzo de este año, a partir del 15 de marzo, estuvo durante cuatro días en Roma el señor Peter Andreas Thiele, cofundador de PayPal y creador de la empresa Palantir Technologies, Inc., para brindar una conferencia/exposición privada sobre el Anticristo, sólo para 165 elegidos. En los días posteriores mantuvo reuniones confidenciales y secretas, dedicadas al tema de la relación entre fe y razón, religión y ciencia, entre Occidente y el Anticristo.
Anteriormente ya había hablado del Anticristo y del Apocalipsis en Cambridge (Inglaterra), San Francisco (Estados Unidos) y París.
En este mes de abril el nombrado empresario desembarcó en Buenos Aires (Argentina), y se entrevistó con el asesor en las sombras del presidente Javier Milei, el señor Santiago Caputo, amigo íntimo del mandatario y que mantiene una durísima puja política con la señorita Karina Milei, hermana del presidente y secretaría general de la Presidencia. Posteriormente se reunió con el mismísimo presidente de la Nación, con quien ya se había reunido en dos oportunidades, seguramente para ofrecer los servicios de su empresa.
Si bien este encuentro suscitó revuelos y preocupaciones en la dirigencia política argentina y en los medios de comunicación argentinos y extranjeros, más inquietud provocó el dato confirmado que el señor Thiel compró una mansión en uno de los barrios más caros de la ciudad de Buenos Aires, por la cual abonó 12 millones de dólares, dando claras señales de su asentamiento en Argentina.
No fue casualidad que mientras sucedía esta visita y radicación se conoció la publicación hecha en X el 18 de abril por Alexander C. Karp, cofundador y CEO (Director Ejecutivo) de Palantir, de un Manifiesto, en el que presenta un resumen de 22 puntos de su libro The Technological Republic. Hard Power, Soft Belief and the Future of West [La República Tecnológica. Poder duro, Creencias blandas y el futuro de Occidente], publicado el año pasado junto con Nicholas W. Zamiska.
Como afirma en su propio sitio web la editorial que ha publicado el libro -Penguin Random House-, Palantir fue fundada en Palo Alto (California) en 2003 y desarrolla plataformas de software y capacidades de inteligencia artificial que son utilizadas por agencias de defensa e inteligencia en Estados Unidos y países aliados de todo el mundo, así como por empresas del sector comercial.
Su nombre está tomado de la obra El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien, en la que habla de un poderoso objeto mágico, una piedra esférica hecha de cristal irrompible, de color oscuro y perfectamente lisa, que permite comunicarse con otras piedras iguales y posibilita a quien la usa ver cosas distantes, en el espacio o en el tiempo, pero mediante un gran esfuerzo de voluntad, concentración y entrenamiento mental.
Asociado a lo que significa este nombre está el hecho que si bien la empresa fue fundada en 2003, gracias a largas reuniones durante el año 2004 con los principales funcionarios de la Central Intelligence Agency (CIA) Palantir recibió el impulso inicial -financiero y tecnológico- para comenzar a operar en 2005, a través de la rama de capital de riesgo In-Q-Tel, propiedad de la Agencia, la cual la contrató además para sus servicios de análisis de inteligencia.
O sea, el autodefinido “muy libertario” Peter Andreas Thiel comenzó a hacer realidad sus objetivos no a pesar del Estado ni en contra de éste, sino a partir de su apoyo explícito, pero no de un organismo cualquiera, sino nada menos que a partir de la institución oficial que se dedica a hacer análisis de inteligencia y actividades de espionaje a nivel mundial. Es decir, UN LIBERTARIO BIEN MARXISTA o un LIBERTARIO PRO-ESTADO, a pesar de que en teoría odia a la Izquierda.
Y como empresa de un buen Libertario Marxista, Palantir siguió creciendo hasta la actualidad haciendo negocios especialmente con agencias y organismos estatales estadounidenses y extranjeras, ofreciendo sus servicios de acopio de datos, análisis estratégicos de Inteligencia y tareas de espionaje para sus mandantes.
Pero aunque sea la cara visible, ahora junto con Alexander C. Karp, mr. Thiel no es el verdadero dueño de la empresa. La cual pertenece en realidad a los accionistas que han invertido en ella: Vanguard Group, Inc (9,01%); BlackRock, Inc (8,08%); Sompo Holdings, Inc (4,5%); State Street Corp (4,28%); Geode Capital Management, LLC (2,27%); J.P. Morgan Chase, Corp (1,49%); Morgan Stanley (1,22%); Norges Bank (1,21%); etc[1].
Es decir, Palantir NO ES Peter A. Thiel. Palantir es el ariete “privado” de la PLUTOCRACIA FINANCIERA GLOBALISTA -concentradora de la riqueza global, impulsora del genocidio prenatal mundial y del mundo de la información-, para disimular que el Poder real en el mundo ya no reside en los Estados soberanos ni en la voluntad democrática de las mayorías, sino en una ultra minoritaria oligarquía que pretende ser la “dueña del Universo” desplazando a Dios, sometiendo a los pueblos y robándose el mundo. Por eso ahora impulsan el gobierno de las sociedades “libres y democráticas” a través de un poder duro propio construido sobre el software, no sobre un “atractivo moral”, es decir, un ideal. Para gobernar el mundo, pretende impulsar una nueva era de disuasión, ya no basada en el poder atómico sino en el poder de la Inteligencia Artificial, con Estados Unidos como modelo ejemplar de desarrollo progresista.
En este contexto, este proyecto político hace realidad la propuesta del Nuevo Orden Mundial expresada en junio de 1991 por David Rockefeller en el encuentro anual del grupo Bilderberg: “el mundo es ahora más sofisticado y está más preparado para marchar hacia un único gobierno mundial. La soberanía supranacional de una élite intelectual y de banqueros mundiales es seguramente preferible a la autodeterminación nacional practicada en los siglos pasados”[2].
En este sentido, el Poder político está privatizado, lo cual mostraría o permitiría pensar que la degradación ética y moral de la dirigencias nacionales en las últimas décadas no ha sido obra de la casualidad, sino de un plan maestro ejecutado sin prisa, pero sin pausa, porque este Poder tecnotrónico no necesita estadistas, sino títeres.
Y el mismo poder de control lo ejercen en la vida cotidiana de los pueblos, a través de los sistemas operativos de computación y de la diversidad de las redes sociales, porque esos mismo fondos de inversión los dueños de esas empresas, desde Alphabet-Google y Microsoft (Vanguard Group, BlackRock, State Street Corp, Fidelity Management & Research, Geode Capital Management), pasando por Facebook-Meta (Vanguard Group, BlackRock, Fidelity Management & Research, State Street Corp, J.P. Morgan Chase, Geode Capital Management), Zoom (Vanguard Group, BlackRock, Fidelity Management & Research, State Street Corp, J.P. Morgan Chase), X/Twitter (Vanguard Group, Morgan Stanley, BlackRock, State Street Corp, Aristotle Capital Management, Fidelity Management & Research), Tinder (Vanguard Group, State Stree Corp, BlackRock).
En síntesis: estamos en presencia de la sociedad orwelliana de 1984, en versión siglo XXI: el Poder político económico concentrado y privatizado en muy pocas manos y una sociedad controlada, manipulada y vigilada bajo la apariencia de una vida “en democracia”. No es tecnofascismo, es hipercapitalismo económico en una sociedad líber-totalitaria.
José Arturo Quarracino
28 de abril de 2026
Publicado en español en https://www.marcotosatti.com/2026/04/28/peter-thiel-palantir-para-mayor-gloria-de-blackrock-vanguard/
[1] Véase https://www.wallstreetzen.com/stocks/us/nasdaq/pltr/ownership y https://www.marketscreener.com/quote/stock/PALANTIR-TECHNOLOGIES-INC-113108869/company-shareholders/. Ambas páginas fueron consultadas el 24 de abril de 2026.
[2] David Rockefeller, Grupo Bilderberg en Baden-Baden (Alemania), junio de 1991.
