Stanisława Leszczyńska, la partera de Auschwitz

La profesión al servicio del Bien Común en un campo de concentración

TESTIMONIO

Stanisława Leszczyńska nació el 8 de mayo en el año 1896 en Lodz (Polonia), en uno de los barrios más pobres de la ciudad. Cuando Stanislawa tenía cinco años de edad, su padre fue reclutado por el ejército ruso, y durante cinco años sirvió en Turquestán. La carga de mantener a la familia cayó por completo en Henryka, que trabajó duro en una fábrica durante catorce horas al día. En tal situación, Stanislawa tomó sobre sus hombros la responsabilidad de cuidar a sus hermanos y realizar muchas tareas de la casa. Al cumplir siete años Stanislawa asistió a una escuela privada, donde las clases se impartían en polaco; lo que no es tan obvio dado que durante este periodo la ciudad de Lodz se encontraba bajo la influencia rusa (en el 1795 las estructuras gubernamentales de Rusia, Prusia y Austria llevaron a la eventual desaparición del país. Polonia recobró su independencia tras la Primera Guerra Mundial, en el 1918).

 

En el 1908 para ganarse la vida su familia emigró a Brasil donde residía una familiar de su madre. Ahí Stanisława asistió a una escuela de Río de Janeiro, en la que las clases se impartían en portugués y alemán. El conocimiento de este último resultó extremadamente importante durante la Segunda Guerra Mundial. Después de dos años, junto con su familia regresó a Polonia.

 

Durante la Primera Guerra Mundial durante los años 1914-1916 trabajó en el Comité para la Ayuda a los Pobres. En el año 1916 se casó con un impresor, Bronislaw Leszczynski, y tuvieron cuatro hijos. Ya estando casada realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Maternidad en Varsovia, que terminó con Matrícula de Honor. Tras graduarse comenzó el trabajo de partera; ese trabajo trató más bien como una vocación y ministerio que como una profesión. En el periodo de entreguerras Stanislawa asistía a partos en casas particulares – en ese tiempo el dar a luz en casa fue algo natural. Durante los 38 años de su trabajo como partera no murió ni un solo niño que nació, y ni una sola madre que dio a luz.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial frecuentemente ayudaba a los judíos y las personas amenazadas por la Gestapo (la policía secreta oficial de la Alemania nazi): proporcionaba alimentos y documentos falsos producidos en secreto por su marido en su imprenta. En 1943 fue arrestada y llevada al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Recibió el número 41335.

 

Partera de Auschwitz Birkenau

 

En Auschwitz Birkenau, Stanisława Leszczyńska trabajó de partera hasta la liberación del campo por el Ejército Rojo el 27 de enero del año 1945. Las autoridades nazis (entre otros el famoso médico Dr. Mengele, quien realizó investigaciones genéticas con humanos) exigían que Stanislawa practicase la eutanasia de los recién nacidos: a los niños judíos después del nacimiento no había que cortar el cordón umbilical, sino con la placenta tirarlos a la basura. Ella nunca cumplió esa orden. Leszczyńska no mató ni a un solo niño, y siempre que fuera posible, intentaba envolverlos en retazos de tela o papel y ponerlos bajo las mantas ásperas de la madre.

 

Las condiciones que predominaron en el campamento estaban lejos de la esterilidad. Para acentuarlo hay que mencionar que por 1200 pacientes al día había solo unas pastillas de aspirina. Partos de las madres agotadas, hambrientas, asustadas fueron recibidos en condiciones inhumanas, en la tierra, en el frío, entre diferentes insectos y enfermedades. A pesar de eso, Stanislawa Leszczynska se hizo famosa gracias al hecho de que las mujeres, a las que acompañó durante el nacimiento del parto, a pesar de la extrema falta de higiene nunca tuvieron infección o complicación alguna.

 

El equipamiento inseparable de esta matrona polaca, en sustitución de los apósitos, fue un rosario. Trabajaba con una oración en sus labios. Lo que es más, bautizó a todos los niños. Asistió a alrededor de 3.000 partos. Unos 2.500 recién nacidos murieron, unos pocos cientos con los ojos azules fueron enviados a Alemania para ser germanizados, unos treinta salieron del campo por su propia fuerza.

 

La Iglesia en Polonia recordó a través de sus redes sociales a Stanislawa Leszczynska, una católica en proceso de canonización de esta profesional que dió la vida por los demás.

 

Fuentes y Bibliografía

-Gnacikowska W, Podolska J. Przybądź w jednym pantofelku. Gazeta Wyborcza Łódź. 2010. (artículo disponible solo en polaco).
– Sin autor. Stanisława Leszczyńska. Wikipedia. Disponible en: https://pl.wikipedia.org/wiki/Stanis%C5%82awa_Leszczy%C5%84ska
-Sin autor. Stanisława Leszczyńska 1896–1974. Wirtualnym Muzeum Pielęgniarstwa Polskiego (Museo de la Enfermería en Polonia, página en polaco). Disponible en http://www.wmpp.org.pl/pl/pielegniarki-na-frontach/ii-wojna-%C5%9Bwiatowa/stanis%C5%82awa-leszczy%C5%84ska.html
-Szkudelska I. Stanisława Leszczyńska. Głos Ojca Pio [revista], 65/5/2010. Disponible en: http://glosojcapio.pl/index.php?option=com_content&task=view&id=2433&Itemid=75

Fuente del artículo

Written by PBC

Profesionales por el Bien Común-Blog


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