¿Qué es la cuarta revolución industrial? ¿Amenaza o esperanza?

[dropcap type=”circle” color=”#COLOR_CODE” background=”#50a50b”]V[/dropcap]ivimos  actualmente un cambio de época producido por transformaciones radicales en diferentes campos, pero fundamentalmente en el tecnológico. Miles de publicaciones nos bombardean sobre las consecuencias que se van a producir o mejor dicho que se están produciendo en el empleo, la familia, la medicina, la educación. En medio de divergencias y controversias de todo tipo hay unos cuantos denominadores comunes.

Uno de ellos es la incertidumbre: no hay certeza sobre el futuro, lo cual es hasta cierto punto normal y recomendable. Otro denominador común es que la tendencia a la desigualdad entre los seres humanos es creciente y amenazante. Como trabajadores, profesionales, padres y madres, ciudadanos preocupados por el Bien Común no podemos permanecer ajenos a lo que está sucediendo. Debemos prepararnos personal y colectivamente para ello.

“Otro denominador común es la tendencia a la desigualdad”

A lo largo de la historia de la humanidad se han producido diversas revoluciones tecnológicas y sociales. Cambios sustanciales y relativamente rápidos que han transformado radicalmente las relaciones humanas en todos los campos. Estuvo la revolución neolítica, las revoluciones industriales, las revoluciones liberales inglesa, americana, francesa y la revolución rusa. Actualmente vivimos lo que se ha llamado la «Cuarta revolución industrial» que se relaciona directamente con la denominada «Sociedad 4.0».

“La velocidad, amplitud y profundidad de los cambios son tan grandes que se está planteando hasta la modificación sustancial de la propia naturaleza humana”

En la primera revolución industrial (1760-1840) se caracterizó por el ferrocarril y el motor de vapor. La segunda se inició a finales del siglo XIX y principios del XX con la producción en masa, la cadena de montaje, la electricidad y el petróleo. La tercera revolución industrial comenzó en los años 60 del siglo XX y se  la conoce como la revolución digital o del ordenador que ha llegado hasta la llamada Globalización. La cuarta revolución industrial (término acuñado en 2011 en la Feria industrial de Hannover) que se está generando en estos momentos se caracteriza por la convergencia entre diferentes tecnologías físicas, digitales y biológicas que antes permanecías relativamente incomunicadas. Se está desarrollando una nueva forma de pensamiento lateral, horizontal, complejo donde la biología, las matemáticas, la física y la informática se conectan  y se integran al mismo tiempo produciendo un tipo de desarrollo de naturaleza exponencial, es decir, muy rápido y potente lo que multiplica la incertidumbre sobre sus consecuencias. La velocidad, amplitud y profundidad de los cambios son tan grandes que se está planteando hasta la modificación sustancial de la propia naturaleza humana.

“Toda la humanidad va a experimentar la potencia de esta  convergencia de diferentes maneras pero no todos, sino muchos menos, van a experimentar  mejoras en sus condiciones de vida”

Toda la humanidad va a experimentar la potencia de esta convergencia de diferentes maneras pero no todos, sino muchos menos, van a recibir mejoras en sus condiciones de vida. Será una élite la que disfrutará de los “beneficios” de esta revolución. No hay que olvidar que en la tercera revolución industrial se ha producido una acumulación (liberalización) de capital en efectivo muy grande en muy pocas manos. Y así en estos momentos casi un 20% de la humanidad, 1.300 millones, todavía no conocen la segunda revolución industrial y más de 4.000 millones no conocen la tercera revolución. Es decir una gran mayoría de la humanidad no tiene acceso ni a la electricidad ni a internet.

Sin embargo la cuarta revolución está en marcha. Muchos no van a distinguir entre sus vidas físicas y digitales por que van a ser una misma cosa. La noción de privacidad personal va a ser transformada radicalmente. La relación capital trabajo también está cambiando claramente a favor del capital. Millones de seres humanos pueden ser descartados de la vida económica, social, política. Muchos serán eliminados antes de nacer.

¿Vamos a permanecer de brazos cruzados?

 

Carlos Llarandi Arroyo

Profesionales por el Bien Común.

Written by Carlos Llarandi

Carlos Llarandi Arroyo. Químico. Profesor de Ciencias. Greenwich School.Madrid. Análisis de Sistemas Dinámicos.Nabucco Center.Spin-Off Universidad de Sevilla. Máster Ciencias Matrimonio y Familia y Máster en Doctrina Social de la Iglesia. Madrid. Science & faith. Barcelona. @carlosllarandi