Para General Motors el futuro es eléctrico y… despedir el 15% de sus empleados y cerrar cinco plantas

El futuro se plantea siempre en forma de máximo beneficio. La pregunta de ¿qué será del empleo actual de la fábrica? se plantea de forma colateral, y accesoria.

Sí, General Motors quiere apostar por el coche eléctrico y la conducción autónoma, y cómo él la mayoría de los fabricantes “tradicionales” quieren lo mismo. Entonces ¿qué pasa cuando quieres cambiar por completo tu modelo de negocio que se basa en el desarrollo de coches de combustión? Pues que esta reestructura será más dolorosa de lo que se pensaba.

Hoy General Motors anunció la que se perfila como su más arriesgada y agresiva reestructura, la cual contempla el despido del 15% de su plantilla de trabajadores, el cierre de cinco plantas en América del Norte y el dejar de producir seis modelos en 2019, todo para centrar esfuerzos en el desarrollo de coches eléctricos.

Durante el pasado mes de octubre, GM envió propuestas de “renuncias voluntarias” a cerca de 18.000 empleados, la mayoría de ellos con al menos 12 años en la compañía. Esta propuesta estuvo vigente hasta el pasado 19 de noviembre y la oferta era renunciar a la compañía a cambio de recibir un bono adicional a lo que les correspondía por ley. A día de hoy, GM no ha informado cuántos aceptaron la oferta.

Curiosamente, tras unos días de haberse concluido la fecha para aceptar la “renuncia voluntaria”, GM sale y anuncia agresivos planes de reestructura que afectarán a varios de sus empleados. Según la compañía, con estos movimientos piensan liberar 6.000 millones de flujo de efectivo y una reducción en los costes por 4.500 millones.

Con estos cambios, en 2020 planean duplicar los recursos al departamento de ingeniería asignado a los proyectos de coches eléctricos y autónomos, donde se contempla la fabricación del GM Cruise AV, que sería su primer coche autónomo, para así mantener al fabricante en la batalla.

Este proceso de reestructuración industrial se ha venido dando en todos los sectores, en las construcciones metálicas, en las plantas de energía… Las grandes empresas de instalaciones industriales se han “reconvertido” en empresas donde la ingeniería gana más peso, y se reduce el empleo tradicional industrial al máximo. Este último en todo caso, es introducido por empresas auxiliares con más bajos salarios y contratos más precarios.

Written by PBC

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