El oro rojo, el negocio de la sangre

El negocio de la sangre, es uno de los que más crece en el mundo…

Uno de los negocios que más está creciendo en el mundo es el comercio de sangre y hemoderivados. El aumento de la demanda debido al envejecimiento de la población de los países ricos está en el trasfondo de esta realidad. La demanda no está siendo cubierta por donaciones voluntarias[1] y por tanto están creciendo las donaciones remuneradas. EEUU va a la cabeza de este negocio porque en este país las donaciones pueden ser voluntarias y remuneradas.

¿Quién demanda sangre? Quien la necesita y puede pagarla: los enriquecidos.

 ¿Quién dona sangre de forma remunerada? Quien necesita vender su sangre porque no tiene otros ingresos: los empobrecidos.

 Según La Cruz Roja, la producción de medio litro de sangre cuesta, más o menos, unos 150 dólares, sin contar los procesos implicados en su uso dentro del hospital (mano de obra de los médicos, productos y material quirúrgico, etc.).

En 2016, EEUU fue el mayor exportador de sangre humana y derivados del mundo. Estos productos suponen, al menos, el 1,9% de los ingresos por exportación, según el Observatorio de la Complejidad Económica, algo que compite directamente con la venta de automóviles, fármacos o de los combustibles. Sin embargo, antes de los años 90, el control del negocio de los hemoderivados estaba en manos de empresas europeas.

Estados Unidos exporta productos derivados de la sangre humana por un valor de más de 25.000 millones de dólares al año, un 1,9% del total de sus exportaciones. A su vez, este país importa unos 20.000 millones de dólares en productos hemoderivados. Esto convierte al “oro rojo” en un negocio que se equipara, por ejemplo, a la venta de material quirúrgico, a la de los refinados de petróleo o a la venta de medicamentos.

En el 2016, el valor de sus exportaciones superaba por varios miles de millones al de sus grandes competidores: Suiza, Alemania e Irlanda. ¿Y a dónde exporta la sangre? Los principales consumidores son  los europeos. Aunque en Europa también se recoge y se preparan productos derivados de sangre humana, gran parte de las transfusiones europeas se realizan con plasma o sangre procedente de Estados Unidos, de donde se compra y se importa en circuitos cerrados de unas pocas empresas especializadas.

Estas se encargan de transportar la sangre, procesarla, almacenarla y luego distribuirla en los países de destino. En España, la importación de sangre estadounidense supone uno de los principales productos, constituyendo un 7,5% del total importado, con un valor de unos 772 millones de dólares. La razón principal de la importación a países con donaciones voluntarias es compleja, pero se explica por las cifras de recogida.

Muchos de los países que importan sangre no recogen suficiente con las donaciones voluntarias. Entre los países europeos que importan sangre de EE.UU. también se encuentran Reino Unido, Francia o Italia…. Por otro lado, el país norteamericano también importa sangre de Europa, lo que muestra un cuadro bastante complejo en el flujo de este “oro rojo”.

¿Por qué el mayor exportador mundial también compra gran cantidad de sangre?

Para explicarlo hay que tener en cuenta varias razones. En primer lugar, las zonas donde más se dona sangre normalmente no coinciden con las zonas donde se necesita. La necesidad de tratar la sangre de manera especial y rápidamente hace necesario su paso por los circuitos de transporte de las empresas preparadas especialmente para trabajarla. Esto implica que en muchas ocasiones la sangre se desplaza del país donde se recoge.

En segundo lugar, todos los componentes de la sangre tienen una fecha de caducidad estricta. Mientras que algunos productos duran semanas, otros apenas un día, por lo que la demanda no coincide necesariamente con el stock. Las necesidades, que dependen principalmente del grupo sanguíneo, son las que dirigen este flujo de transporte de sangre, por lo que los bancos deben estar constantemente importando y exportando.

En España, y en otros sistemas de donaciones voluntarias, el coste de los productos de la sangre humana los asume en gran parte el Estado, aunque el proceso de preparación puede tener costes adicionales. Cada Comunidad Autónoma regula los convenios que tienen los bancos de sangre con los centros. Los bancos, a su vez, están reunidos dentro de la Red Nacional de Bancos de Sangre, que se encarga de certificarlos. Todos los hospitales pueden pedir sangre a los bancos, aunque los hospitales privados normalmente pagan por ella.

¿Y esta sangre de dónde viene? Mucha procede de las donaciones locales, pero también existe una buena cantidad procedente de la importación, y que es “comprada” por los bancos si no hay sangre suficiente necesaria. Además, gran parte de la sangre recogida “sobrante” termina en estas mismas empresas privadas, donde se separan sus elementos y se procesa para que sea más duradera. Más adelante, estas empresas devuelven a los bancos los hemoderivados procesados, tras pagar el coste del procedimiento. En ocasiones, todo este flujo implica varios países, por lo que se exporta e importa sangre constantemente.

En cifras redondas, Estados Unidos produce y mueve al año casi el doble de dinero en sangre humana que Suiza, por ejemplo, que es el mayor productor y exportador europeo. El precio de los productos hemoderivados depende muchísimo del país, la zona y el convenio. Existe una gran diferencia entre los países donde la gestión es privada y donde es mayormente pública, como en España, en los que se regula el precio de la sangre de manera local, entre otras cosas porque no se puede hacer negocio con las donaciones voluntarias.

La OMS lleva años queriendo aumentar el número de donaciones voluntarias, sin embargo, las cifras de donantes de estos países, no alcanzan los números de los países que remuneran la donación. En España el único banco privado de sangre, perteneciente a Grifols, decidió cerrar en el 89 tras la presión social y administrativa. En cambio, la empresa se centró en la importación de sangre estadounidense, algo que ayudó a fortalecer el negocio de EE.UU. ya que Grifols es una de las empresas que más sangre, y dinero, mueve en el mundo.

 

Profesionales por el Bien Común

Fuente: https://magnet.xataka.com/un-mundo-fascinante/como-sangre-humana-ha-llegado-a-suponer-1-9-exportaciones-estados-unidos

[1] http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blood-safety-and-availability

 

Written by PBC

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