Conspiración de la industria alimentaria-farmacéutica

“Somos alimentados por la industria alimentaria, que no presta atención a nuestra salud y tratados por la industria farmacéutica, que no presta atención a nuestra comida”

 Wendell Berry

La industria alimentaria y la industria farmacéutica llevan años trabajando de forma sinérgica con el fin de incrementar su producción, y así llenarse los bolsillos sin que tú veas mucho beneficio en términos de mejora de salud.

La industria alimentaria consigue que enfermes a través de a creación y producción de productos hiper-procesados, mientras que la industria farmacéutica trata los síntomas de la enfermedad para mantenerte vivo (no sano), con el objetivo de que sigas consumiendo alimentos industriales, además de fármacos.

En el libro “Medicamentos que matan y crimen organizado” viene detallado perfectamente. Su autor Peter Gotzsche es nada menos que director del Nordic Cocharane Center y cofundador de  Colaboración Cochrane, una de las organizaciones con mayor rigurosidad y objetividad en relaciones a sus revisiones científicas en materia de salud.

El título del libro tiene que ver con las propias palabras de Peter Rost, ex vicepresidente de la farmacéutica Pfizer: “Es aterrador ver las semejanzas que existen entre la industria farmacéutica y la mafia. La mafia gana una obscena cantidad de dinero; la industria también. Los efectos secundarios del crimen organizado son asesinatos y muertes; los mismos que los de la industria farmacéutica. La mafia soborna a políticos y a otros, igual que la industria..”

El libro detalla como la industria farmacéutica corrompe a la ciencia, aumentando los beneficios de los fármacos (estudio) y escondiendo sus efectos secundarios. Pongamos unos ejemplos:

-GlaxoSmithKline multada con $3.000 millones por promoción ilegal de sus productos y ocultar efectos secundarios (estudio)

-Novartis multada con $420 millones de dólares por sobornar a médicos (estudio)

-Pfizer paga $2.300 millones por fraude (estudio), $95 millones Aventis (estudio), $520 millones AstaZeneca (estudio), $1.500 millones Abbout Labs (estudio), etc.

Por otro lado, haciendo referencia a los medicamentos más vendidos en los últimos años, podemos observar que sirven para eliminar los síntomas provocados por el consumo excesivo de alimentos ultra-procesados y por gran déficit de actividad física. Nombremos algunos de los fármacos más vendidos:

-Lipitor, uno de los fármacos más vendidos en el mundo (más de 14.000 millones de dólares al año), cuyo objetivo es reducir los niveles de colesterol, cuando es muy cuestionable que estas drogas ayuden algo.

-Plavix/Iscover, que previene la formación coágulos de sangre (por supuesto por culpa de mala alimentación y la vida sedentaria)

-Nexium, que intenta reducir los problemas asociados a problemas gastrointestinales, obviamente ligados en gran parte a los alimentos que ingerimos.

-Otros muchos asociados a enfermedades como Diabetes tipo 2 (provocados mayormente por la obesidad), hipertensión, osteoporosis…

Vamos a realizar una mención especial a los analgésicos.

Se usan más cada vez más analgésicos opioides, como fentalino y oxicodona, para mitigar el dolor de espalda (estudio), y son más peligrosos que los analgésicos tradicionales y al final el efecto se traduce en mayor sensibilidad al dolor con el tiempo. Son responsables directos de miles de muertes en países como Estados Unidos (estudio).

Son eficientes contra el dolor agudo, pero si hablamos de dolor crónico, los riesgos superan los beneficios (estudio).

Por supuesto estos fármacos tienen su lugar, y somos afortunados de contar con ellos, pero utilizarlos constantemente para erradicar el dolor crónico es mala idea.

Por otro lado, tenemos los antiinflamatorios cuyo uso excesivo está ligado a mayor riesgo coronario (metaanálisis).

Recordemos que a lo largo de la evolución nuestro cuerpo ha sido capaz de resolver el problema de inflamación sin necesidad de antiinflamatorios.

Este tipo de fármacos frenan el proceso antiinflamatorio pero también bloquean la producción de prostraglandinas (sustancias que ayudan a resolver problemas inflamatorios). La activación de prostraglandinas se encuentra mayormente en los alimentos con mayor contenido de ácidos grasos.

Por lo tanto debemos ser capaces de generar un ambiente de alimentos y no productos.

En resumen, la perfecta simbiosis entre la industria alimentaria (generando enfermedades) y la industria farmacéutica (generando medicamentos que mitigan los síntomas de esta enfermedad) permite que ambas industrias se enriquezcan a tu costa.

Manu Martín Miras

Técnico Superior de Actividades Físico Deportivas
Estudiante de CC. del Deporte.

 

https://www.bmj.com/content/326/7400/1167

https://www.justice.gov/opa/pr/glaxosmithkline-plead-guilty-and-pay-3-billion-resolve-fraud-allegations-and-failure-report

https://www.justice.gov/opa/pr/novartis-pharmaceuticals-corp-pay-more-420-million-resolve-label-promotion-and-kickback

http://news.bbc.co.uk/2/hi/business/8234533.stm

https://www.cochrane.org/CD012087/BACK_non-steroidal-anti-inflammatory-drugs-chronic-low-back-pain

https://www.aemps.gob.es/medicamentosUsoHumano/observatorio/docs/opioides-2008-2015.pdf

https://www.ivoox.com/episodio-12-debemos-tomar-farmacos-para-frenar-audios-mp3_rf_27779447_1.html

https://www.fitnessrevolucionario.com/2011/09/03/la-conspiracion-de-la-industria-alimenticia-y-farmaceutica/

https://www.fitnessrevolucionario.com/2015/02/28/la-mafia-del-azucar-y-las-farmaceuticas/

https://www.fitnessrevolucionario.com/2018/03/24/dolor-de-espalda/

 

Written by PBC

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