Cambio de época en el mundo del trabajo II (rasgos sociológicos)

Continuamos reflexionando sobre el informe de La Caixa referente a un posible riesgo de sustitución de empleos hasta ahora ocupados por personas, “riesgo de computerización”.

En estas consideraciones hemos de afirmar que las decisiones políticas son claves en el devenir de esta  situación y por tanto nos alejamos de cualquier determinismo en el futuro del mundo del trabajo, que es esperanzador en la medida que se introduzca una dinámica de Bien Común en la filosofía de las relaciones laborales, comerciales y financieras.

Resaltamos a continuación otros aspectos de este informe.

  1. Una formación y una empresa bien orientada…

Destaca la gran diferencia en el riesgo de computerización según el nivel educativo y, en menor medida, por ingresos. En concreto, casi el 70% de las tareas hoy realizadas por personas con educación primaria podrán ser realizadas por máquinas en unos años. Estas personas son las que más probabilidad tienen de ser afectadas por el “paro tecnológico” y las que más necesitarán formación en nuevas habilidades si quieren permanecer en el mercado de trabajo. Las personas que tienen un nivel formativo de secundaria inferior (ESO) o superior (bachillerato, BUP, COU) tienen también valores de riesgo de computerización superior a la media. Un hallazgo importante es que las personas que han cursado Formación Profesional tienen un valor menor de riesgo de computerización que los que han cursado primaria o secundaria no especializados. Esto parece indicar que los cursos de Formación Profesional transmiten habilidades específicas valiosas y distintivas.

Está claro que esto podrá mejorarse con un tejido empresarial fuerte, que ponga los medios para la mejora de la competitividad, que no debe estar basada fundamentalmente en el salario del empleado, como se ha puesto de manifiesto en la engañifa del pasado pacto sobre el salario mínimo en España.

  1. Según el informe existe también una correlación importante entre riesgo y salario.

Para clasificar a la población según su nivel de ingresos calcularon quintiles: si ordenamos a toda la población de menores a mayores ingresos y la dividimos en cinco grupos de igual tamaño, cada quintil incluiría al 20% de la población en orden ascendiente de ingresos. En este caso se puede ver que la relación entre ingresos y riesgo es totalmente progresiva, de manera que este riesgo disminuye a medida que aumentan los ingresos. Aquí se podría valorar la circunstancia, que las clases más pudientes y que mejor han salido de la pasada crisis, han tenido un acceso a una formación más orientada a situarse por encima de los demás en la pirámide de acceso al empleo.

  1. Factor urbano. Grandes urbes.

Puesto que los empleos propios de la economía digital y los de naturaleza más cognitiva, en principio más difíciles de computerizar que los rutinarios, se concentran en las grandes ciudades, cabría esperar que el riesgo de computerización fuera menor en las urbes. Efectivamente, los trabajadores de las grandes ciudades presentan un riesgo menor que los del entorno rural, aunque la correlación con el tipo de municipio en que se vive es relativamente baja.

  1. El riesgo de computerización afecta sobre todo a los trabajadores con niveles menores de educación y a los parados.

 Se produce pues lo que Cáritas definió en sus últimos informes como un bucle nada virtuoso de marginación y empobrecimiento, ya que estar fuera del “mercado laboral” supone, sobre todo para los parados de larga duración graves problemas de “desconexión”

También el riesgo varía mucho según la situación laboral. Las personas empleadas presentan un riesgo de computerización ligeramente por debajo de la media, mientras que estudiantes y parados tienen valores mucho más elevados. Para asignar los valores de riesgo a estos dos últimos grupos, se ha utilizado la ocupación en el último empleo. Observamos que los parados estaban anteriormente en ocupaciones con un riesgo de computerización muy elevado. Esto sugiere que algunos de los desempleados actuales podrían haber perdido su trabajo precisamente por haber sido sustituídos por capital tecnológico.

  1. Implicación política ¿influye?

Existe una relación clara entre interés por la política y riesgo de computerización: las personas nada interesadas por la política tienen un riesgo mucho mayor.

En cuanto a la participación política, vemos que los ciudadanos que no votan son los que suelen están en un sector de mayor  riesgo mayor de computerización. La última variable muestra en cuántos tipos distintos de actividades de participación política (aparte del voto) se han involucrado los entrevistados en el último año. Estas actividades pueden ser por ejemplo firmar peticiones, colaborar con partidos políticos o asociaciones o donar dinero para causas políticas. Vemos que los ciudadanos que no han participado en ninguna actividad política aparte del voto pertenecen al  sector de mayor riesgo de computerización .

Quizás este dato esté más relacionado con el anterior de la “desconexión” que se produce en muchos de los trabajadores que son apartados y no es valorada su colaboración con la sociedad.

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Alberto Mangas

Written by Alberto Mangas

Ingeniero. Gestor Web. Mantenimiento Industrial y Minero. Redes electricas aéreas y subterráneas. Prevencionista de Riesgos y Experto en Impacto ambiental.


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