Biopolítica y Bien Común

Desde la crisis de 2007 somos cada vez más consientes  estamos viviendo un cambio de época. Cambio que  exige en todos nosotros un cambio de mentalidad. La complejidad y el dinamismo de la realidad  se imponen como dos características con las que tenemos que saber vivir independientemente de la edad que tengamos. Ni los jóvenes se supone que están preparados por el hecho de ser jóvenes, ni los mayores están obsoletos por el hecho de ser mayores. Es un reto que debemos afrontar conjuntamente y de la manera más adecuada si queremos una sociedad más justa y que se oriente hacia el Bien Común.

En la base de esta complejidad y dinamismo está la revolución digital que está transformando casi todas la actividades humanas a un ritmo frenético: las comunicaciones, la educación, la industria, la sanidad, etc, con unas consecuencias sociales, laborales y éticas de una profundidad  y extensión enormes. Es lo que se ha llamado la vida exponencial.  Toda nuestra vida está siendo transformada en alguna medida por el impacto de estas tecnologías y sobre todo por las decisiones de aquellos que las controlan.  No podemos estar ajenos a esta realidad  social, profesional y política.

             Se está configurando un nuevo hipercapitalismo en el que todo tiende a estar desregulado. Los únicos límites son los propios límites tecnológicos. Los límites éticos y políticos están siendo barridos en función de la utilidad, el poder o el beneficio.  En este sentido,  el papel disruptivo de las nuevas tecnologías está siendo promocionado por los centro financieros y tecnológicos. ¿Por qué?

Uno de los cambios, tal vez, el cambio más importante, y que va a condicionar nuestra vida de manera decisiva en el futuro es la posibilidad de que la naturaleza humana, tanto biológica como psicológica pueda ser transformada  por la nueva tecno-ciencia digital. Las consecuencias de esta posibilidad son impredecibles social y políticamente pero no podemos obviar que grupos muy poderosos están empujando en esta dirección. Por ello, no nos cabe duda de que se está planteando una autentica Revolución Biopolítica que va a transformar la vida humana.

Si queremos que la vida política, la vida común, sea lo que debe ser, es decir, orientada hacia el Bien Común, no podemos desentendernos de las transformaciones biopolíticas que la revolución tecnológica está ya planteando. No se trata solo de hacer un juicio moral y ético sobre lo que está bien o lo que está mal. Se trata de implicarse profesional y socialmente para que la vida humana y su dignidad sea respetada. Este es el campo de la Biopolítica donde los profesionales de cualquier ámbito, que deseen ser fieles a su vocación, tienen que poner su trabajo al servicio del Bien Común.

 

Carlos Llarandi.

Profesionales por el Bien Común

Written by Carlos Llarandi

Carlos Llarandi Arroyo. Químico. Profesor de Ciencias. Greenwich School.Madrid. Análisis de Sistemas Dinámicos.Nabucco Center.Spin-Off Universidad de Sevilla. Máster Ciencias Matrimonio y Familia (pte tesina) y Máster en Doctrina Social de la Iglesia. Madrid. Science & faith. Barcelona. @carlosllarandi