Biopolítica: El terrorismo como estructura contra el Bien Común.

Verdad

Reconocer la realidad tal y como es el primer paso para afrontar los problemas humanos. El terrorismo es una estructura de iniquidad que mediante el asesinato masivo e indiscriminado pretende sembrar el miedo en una sociedad para imponer determinados fines. No hay ninguna justificación moral ni política del terrorismo.

Su naturaleza estructural y organizada lo convierte en uno de los peores males de la sociedad moderna ya que sus efectos sociales son devastadores. No solo por las víctimas que produce directamente y el miedo que provoca sino porque siembra el odio social, especialmente en forma de  discriminación, xenofobia o racismo, etc. generando un mecanismo que retroalimenta el mal de manera creciente  llegando incluso a convertir a las víctimas en potenciales victimarios de otros seres humanos inocentes.

Al estar basada en la violencia, la estrategia terrorista siempre va  favor de los más fuertes  y poderosos.  La vía terrorista nunca resuelve ningún conflicto humano sea social, económico o político. Todo lo contrario, lo exacerba y lo prolonga. Normalmente los grupos terroristas terminan asemejándose a la mafia para perpetuarse.

Justicia

Todo terrorista debe ser sometido a la justicia  y debe restituir el daño que ha hecho a las víctimas y a la sociedad. La justicia moral y la justicia civil son caminos indispensables para intentar superar el mal provocado por el terrorismo.  La pena de muerte es una medida inadmisible desde el punto de vista del Bien Común porque no combate las causas profundas del mal y no respeta la dignidad humana. Por ello, ningún estado de derecho moderno puede justificar racionalmente la existencia de la pena de muerte. Eso  no impide que se plantee una prisión permanente revisable si se dan ciertas condiciones como por ejemplo: 1) Reconocimiento del mal producido y renuncia al terrorismo 2) Petición sincera de perdón privada y pública a las víctimas 3) Restitución moral y material del criminal a la víctima 4) La voluntad explícita  de las víctimas de asumir la excarcelación…

Además, las víctimas del terrorismo se deben sentir siempre reconfortadas material y moralmente por la sociedad y por la comunidad política.

Perdón

La derrota del terrorismo por una sociedad solo se puede hacer desde la justicia pero no es suficiente. La paz y la reconciliación solo son posibles si además de la justicia se da el perdón. Sin perdón no hay ni verdadera paz ni reconciliación que haga posible la sanación del odio social. Las víctimas no solo son víctimas porque hayan perdido a un ser querido o porque  hayan quedado mutiladas. Sin duda, la herida más grande y profunda que se las ha inflingido es sembrar el odio en su corazón hacia otros seres humanos. Esa herida les hace sufrir siempre, en todo momento. El odio no descansa. El odio destroza todo. Solo el perdón puede acabar con el odio. Por ello, los profesionales  de la mente y del alma deben estar dispuestos a trabajar decididamente para conseguir que la víctima y la sociedad lleguen a perdonar o por lo menos deseen perdonar.

La verdad, la justicia y el perdón son la única vía que se ha demostrado que puede resolver los conflictos humanos en una sociedad que trabaja por el Bien Común.

 

Profesionales por el Bien Común

Written by PBC

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