Biopolítica: ¿Digitales? ¿empobrecidos? La nueva segmentación social y cohesión biopolítica.

El impacto de la crisis económica y la revolución digital han fracturado la sociedad española en 4 sectores. Esta es la tesis de un estudio reciente[1] muy interesante que nos permite acercarnos un poco más a la comprensión del panorama político actual.

Según se haya campeado mejor o peor la crisis,[2] se diferencian dos grupos: los «acomodados» y los «empobrecidos». Por otro lado, según estén asumiendo la revolución digital se diferencian los «digitales» y los «analógicos»[3]. Combinando las dos variables se configuran 4 grandes grupos: a) Digitales acomodados. b) Digitales empobrecidos  c) Analógicos acomodados. d) Analógicos empobrecidos.

Aunque la realidad es más compleja (variable nacionalista), esta sectorialización justifica la ruptura del bipartidismo y la aparición de un panorama político estructurado en  cuatro tendencias: PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos. Simplificando mucho  y sabiendo que estos partidos reciben votos de los cuatro sectores, los digitales acomodados tienden a votar a Ciudadanos, los digitales empobrecidos tienden a votar a Podemos, los analógicos tienden a votar a PP y PSOE prácticamente igual con un muy ligero predominio de los analógicos enriquecidos al PP y de los analógicos empobrecidos al PSOE.

Por otro lado, los comportamientos político y económico siguen trayectorias paralelas de forma que la relación al Estado (ciudadano) y la relación al Mercado ( consumidor) son semejantes. La revolución digital ha sectorializado la política y la economía de manera análoga. Por ejemplo, los digitales utilizan más internet para comprar  que los analógicos desarrollando un espíritu crítico mayor ante la posibilidad de poder contrastar de manera rápida la información.  Sin embargo, los criterios de compra son diferentes según sea digital acomodado o digital empobrecido. Para los primeros, el valor fundamental es que ahorras tiempo y ganas calidad o diferenciación. Para los segundos, consigues mejores ofertas. En política, es proceso es semejante.

Nos gustaría aportar dos aspectos al estudio.  Por un lado, creemos que habría que hacer más hincapié en una proyección dinámica a largo plazo de la posible evolución de una sociedad sectorializada de esta manera. Tanto el empobrecimiento, debido a la pérdida del empleo o la precarización del mismo, y el diferente grado de digitalización son dos magnitudes que se rigen estadísticamente por lo que se llama «bucle positivo» de retroalimentación. El empobrecimiento reproduce y multiplica al empobrecimiento agrandando la dualización económica. Y la digitalización reproduce y multiplica  a la digitalización agrandando la brecha digital[4]. La interacción de los dos bucles es muy intensa por lo que su efecto debería ser demoledor para la cohesión social.

Por otro lado, el estudio carece  de la perspectiva biopolítica. ¿Qué concepción  se tiene de la gestión de la vida y de la vida humana humana tanto a nivel poblacional como biotecnológico? ¿Qué criterios científicos y éticos se utilizan en esta gestión?

Es cierto que la precarización económica y la digitalización segmentan  a la sociedad  y explican la actual estructura política española. Sin embargo, el sustrato biopolítico de esta estructura es trasversal,  prácticamente idéntico a todos los sectores. La confluencia de PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos en este terreno[5] demuestra que hay un consenso biopolítico de fondo, ajeno a las diferencias ideológicas tradicionales,  que intenta conformar internamente a la sociedad mediante un modelo cultural-antropológico común compatible con la segmentación social, política y económica anteriormente señalada haciéndola tolerable.

 

Carlos Llarandi

Profesionales por el Bien Común

 

[1] Belén Barreiro. La sociedad que seremos. Digitales, analógicos, acomodados y empobrecidos. Ed. Planeta. Madrid 2017

[2] La variable utilizada ha sido la pérdida de empleo en los últimos cuatro años.

[3] La variable utilizada es la utilización de internet de forma integral ( digitales) o puntual, escasa y poco desarrollada (analógicos)

[4] Es el llamado irónicamente “efecto Mateo” parafraseando el evangelio: “Al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará”

[5] Ver las leyes que se están proponiendo en este sentido tanto a nivel autonómico como nacional.

Written by Carlos Llarandi

Carlos Llarandi Arroyo. Químico. Profesor de Ciencias. Greenwich School.Madrid. Análisis de Sistemas Dinámicos.Nabucco Center.Spin-Off Universidad de Sevilla. Máster Ciencias Matrimonio y Familia (pte tesina) y Máster en Doctrina Social de la Iglesia. Madrid. Science & faith. Barcelona. @carlosllarandi


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