3 claves prácticas del desarrollo de la vocación profesional por el bien común

La agresión más radical que actualmente sufre un joven por parte del sistema  neocapitalista actual es el impedimento de un auténtico discernimiento vocacional. La vocación de una persona es lo que va a dar sentido y plenitud a su vida. Y la experiencia ha demostrado que esto se consigue cuando las cualidades que más estimamos las ponemos al servicio de los demás, es decir, cuando trabajamos por el Bien Común. Solo así la profesión, el noviazgo, el matrimonio, etc. se viven de manera entusiasmante. La explotación laboral, el desempleo,  la miseria, la manipulación de la conciencia,  la  promoción de adicciones de todo tipo, el consumismo, etc. son diferentes formas de desviar a las personas de lo más importante que es el descubrimiento de la vocación al Bien Común.

La dimensión profesional de la vocación, una de las más importantes, debe ser cultivada de manera especial porque  hay un verdadero conflicto entre el trabajo humano y el predominio del capital de tal forma que la primacía de este último está esclavizando, precarizando, frustrando, etc. a millones de personas que no viven su trabajo y su profesión de manera plena, es decir,  de forma libre en la consecución del Bien Común.

Tenemos claro que hay que luchar para que cada ser humano pueda desarrollar las cualidades profesionales pero sin cerrar los ojos ante la realidad del conflicto que estamos señalando. Tenemos que defender la dignidad del trabajo y de la profesión para que todos podamos contribuir responsablemente a la construcción del Bien Común de la sociedad a pesar de las dificultades que nos podemos encontrar.

Por ello proponemos tres claves para que cualquier persona, especialmente los jóvenes, pueda orientar la vocación profesional con realismo pero sin caer en la resignación y la impotencia que quiere imponer el neocapitalismo actual.

La primera clave es que toda profesión implica que se debe saber hacer algo concreto.

Un profesional, un trabajador debe saber hacer algo de manera específica. Por eso es muy importante que hagamos un discernimiento sobre cuáles son nuestras cualidades y de ellas cuales son las que más queremos. El hacer algo que nos plenifica y da sentido incrementa la concentración, la intensidad, la atención y la creatividad. Así lo difícil lo hacemos posible, lo posible se hace fácil y lo fácil se hace bello (Moshe Fedelkrais). El trabajo bien hecho es siempre un patrimonio de grandísimo valor que siempre proporciona confianza e independencia al profesional. La chapuza, la dejadez son manifestaciones de que la vocación profesional está ausente.

Por tanto, la primera exigencia es detectar esa gama de habilidades que podemos desarrollar. Es evidente que este discernimiento no es individual sino que necesitamos de los demás.

La segunda clave es saber ser flexible desde la ocupación y empleo actual para hacer cuanto sea necesario e interesante por el Bien Común.

En muchas ocasiones la vida nos sitúa en una posición donde el desarrollo de esas cualidades es muy difícil. Debemos siempre luchar por intentar que nuestro empleo coincida con nuestra vocación profesional pero no siempre esto es así. ¿Esto significa que debemos aceptar los trabajos forzados?  La respuesta es evidentemente NO. El trabajo por el Bien Común se puede hacer desde cualquier sitio y en cualquier momento siempre que deseemos hacerlo. Por ello hay que saber buscar esas posibilidades en cualquier ámbito. Han sido muchos los testimonios de personas que en las condiciones más difíciles ( profesionales, políticas, sindicales,…)  han encontrado la forma de trabajar por el Bien Común dando sentido y plenitud a una situación que les empujaba  a la impotencia y a la resignación. Es también evidente que estas posibilidades se multiplican cuando trabajamos junto con otros que tienen el mismo ideal.

Muchas veces, además,  tenemos que buscar o crear estos ámbitos profesionales desarrollando nuestras cualidades y nuestra creatividad fuera del espacio de nuestro empleo concreto ( el que nos proporciona el salario). Es muy probable que con esfuerzo, dedicación y  sacrificio se pueda abrir y generar un nuevo espacio profesional propio e independiente. Este tipo de iniciativa tendrá futuro en la medida que se plantee en común, junto con otros profesionales y dentro de una Red social por el Bien Común . Esto no es fácil, pero es una forma muy real de que siempre estemos con la mirada alta descubriendo nuevas posibilidades.

La tercera clave  es formarse de manera continua.

Un profesional por el Bien Común debe estar siempre formándose. Nunca se puede conformar con lo que sabe, con lo que aprendió o con un desarrollo mediocre de sus posibilidades. En la sociedad actual la formación continua es fundamental porque la creatividad y la innovación no se improvisan. El conformismo es enemigo del buen profesional y a corto  plazo  le vuelve incompetente. Ahora bien, la formación hay que saberla buscar porque no es una formación meramente técnica, que es muy importante, sino que  es una formación integral que incorpore diferentes dimensiones como la dimensión cultural, política y moral. Las formaciones unidimensionales en un mundo complejo y dinámico como el actual están condenadas al fracaso. Una de las claves que debemos desarrollar es una formación que aumente nuestra versatilidad sin perder la capacidad de aprender algo concreto.

También hay que vencer la tendencia del actual sistema a que se formen unos pocos ( élite)  mientras la mayoría queda reducida a mera mercancía laboral.

Desde Profesionales por el Bien Común estamos generando una plataforma/red por el Bien Común que colabore a que los diferentes profesionales que la integren se ayuden mutuamente en sus diferentes proyectos potenciando la formación y la actualización necesarias para que todos  puedan desarrollar su vocación profesional.

 

Carlos Llarandi Arroyo

Profesionales por el Bien Común

 

 

 

Written by Carlos Llarandi

Carlos Llarandi Arroyo. Químico. Profesor de Ciencias. Greenwich School.Madrid. Análisis de Sistemas Dinámicos.Nabucco Center.Spin-Off Universidad de Sevilla. Máster Ciencias Matrimonio y Familia y Máster en Doctrina Social de la Iglesia. Madrid. Science & faith. Barcelona. @carlosllarandi